¿qué es CADAL y por qué importa?
¿Qué es CADAL?
Según su página web, el “Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) es una fundación privada, sin fines de lucro y a-partidaria, constituida el 26 de febrero de 2003 (...). La misión de CADAL consiste en investigar, fomentar y apoyar el respeto a las libertades civiles, políticas y económicas. Para tal fin, CADAL prioriza la defensa y fortalecimiento de la democracia como pilar del progreso económico-social, y la promoción internacional de los derechos humanos.”
El CADAL cuenta además con un Consejo Académico (del que forman parte académicos de varios países de América Latina, incluidos los uruguayos Romeo Pérez y Adolfo Garcé, actual candidato a decano de la Facultad de Ciencias Sociales) y un Consejo Consultivo, del que forman parte entre otros el periodista Juan Pablo Cardenal (dedicado sobre todo a escribir contra China y Rusia, como se puede ver en sus artículos) y el director de la empresa financiera NIXUS, Pablo Montaldo (vale la pena leer la descripción de la empresa en su página web). CADAL cuenta además con un Consejo Empresario. Está asociado además al National Endowment for Democracy, uno de los brazos del soft-power del gobierno de Estados Unidos. Cuenta con un portal, llamado Análisis Latino, dedicado mayormente a críticas a Cuba.
Forma parte, además, del Atlas Network, un nucleamiento de organizaciones neoliberales de todo el mundo. Las otras organizaciones que forman parte de esta red en Uruguay son: CED (del que forman parte Hernán Bonilla, Dolores Benavente, Ignacio Munyo y el director de El País Martín Aguirre), CERES (que hasta unos meses era encabezado por Ernesto Talvi) y el Centro de Economía, Sociedad y Empresa.
¿Qué es el Atlas Network?
Según su página en Wikipedia, es “una organización sin fines de lucro con sede en los Estados Unidos. El grupo tiene como objetivo promover políticas económicas de libre mercado en todo el mundo”. Se trata de una red extraordinariamente grande, con cientos afiliados en decenas de países, como se puede ver en su página web.
En Estados Unidos, la integran, entre otros: el CATO institute (fundado en 1974 por el millonario Charles Koch, a quien vale la pena seguirle la pista por su generoso financiamento a causas de derecha, como consigna el Washington Post), la Federalist Society (que nucleó históricamente a jueces y abogados conservadores, entre ellos Antonin Scalia, John G. Roberts, Clarence Thomas, Samuel Alito, Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh), varias organizaciones que tuvieron un rol preponderante en el Tea Party, los intentos de descarrilar la reforma de la salud de Obama y otras causas cercanas a la derecha empresarial norteamericana (como Americans for Prosperity, Freedom Works y Heritage Foundation), así como el Ayn Rand Institute, que no requiere más explicación que su nombre.
Lee Fang, para el portal The Intercept, investigó en profundidad el rol de la Red Atlas en América Latina, especialmente en la elección de Mauricio Macri y en el impeachment contra Dilma Rousseff, esta investigación fue traducida al español por la revista Lento. Se trata de una red muy activa política, académica y mediáticamente, que busca formar cuadros de derecha, influir en los procesos políticos, producir conocimiento favorable a sus ideas e impulsar políticas “pro-mercado”.
¿Por qué importa todo esto?
Las organizaciones del Atlas Network tienen una orientación ideológica clara y han tenido incidencia importante en los países vecinos en favor de ideas neoliberales, contra los proyectos progresistas y en favor de la política exterior estadounidense. Es importante tener esto en cuenta para lidiar con sus afiliados. Es especialmente importante entender que en esta estrategia tiene un lugar central el control de instituciones educativas y de investigación, incluyendo las universidades, lo que fue central para el éxito del proyecto neoliberal en todo el mundo.
Según su página web, el “Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) es una fundación privada, sin fines de lucro y a-partidaria, constituida el 26 de febrero de 2003 (...). La misión de CADAL consiste en investigar, fomentar y apoyar el respeto a las libertades civiles, políticas y económicas. Para tal fin, CADAL prioriza la defensa y fortalecimiento de la democracia como pilar del progreso económico-social, y la promoción internacional de los derechos humanos.”
Tiene su sede principal en Argentina, y una oficina en Uruguay. Tiene un Consejo de Adminstración, encabezado por su presidenta, la politóloga estadounidense Sybil Rhodes, autora de un libro titulado “Social Movements and Free-Market Capitalism
in Latin America”. Podemos entender algo sobre el perfil de sus investigaciones hojeando este libro, disponible en google books. Reproduzco una traducción propia de su contratapa: “Sybil Rhodes estudia como la apurada privatización de
empresas de telefonía estatales llevó a mejoras económicas de
corto plazo para las corporaciones multinacionales pero inestabilidad
de largo plazo debido a la movimientos de consumidores o la amenaza
de éstos. (...) Contrastando con esto, los gobiernos que
privatizaron a través de procesos más graduales y democráticos
fueron capaces de hacer compromisos creíbles a sus ciudadanos y a
los inversores internacionales (...).”
El CADAL cuenta además con un Consejo Académico (del que forman parte académicos de varios países de América Latina, incluidos los uruguayos Romeo Pérez y Adolfo Garcé, actual candidato a decano de la Facultad de Ciencias Sociales) y un Consejo Consultivo, del que forman parte entre otros el periodista Juan Pablo Cardenal (dedicado sobre todo a escribir contra China y Rusia, como se puede ver en sus artículos) y el director de la empresa financiera NIXUS, Pablo Montaldo (vale la pena leer la descripción de la empresa en su página web). CADAL cuenta además con un Consejo Empresario. Está asociado además al National Endowment for Democracy, uno de los brazos del soft-power del gobierno de Estados Unidos. Cuenta con un portal, llamado Análisis Latino, dedicado mayormente a críticas a Cuba.
Forma parte, además, del Atlas Network, un nucleamiento de organizaciones neoliberales de todo el mundo. Las otras organizaciones que forman parte de esta red en Uruguay son: CED (del que forman parte Hernán Bonilla, Dolores Benavente, Ignacio Munyo y el director de El País Martín Aguirre), CERES (que hasta unos meses era encabezado por Ernesto Talvi) y el Centro de Economía, Sociedad y Empresa.
¿Qué es el Atlas Network?
Según su página en Wikipedia, es “una organización sin fines de lucro con sede en los Estados Unidos. El grupo tiene como objetivo promover políticas económicas de libre mercado en todo el mundo”. Se trata de una red extraordinariamente grande, con cientos afiliados en decenas de países, como se puede ver en su página web.
En Estados Unidos, la integran, entre otros: el CATO institute (fundado en 1974 por el millonario Charles Koch, a quien vale la pena seguirle la pista por su generoso financiamento a causas de derecha, como consigna el Washington Post), la Federalist Society (que nucleó históricamente a jueces y abogados conservadores, entre ellos Antonin Scalia, John G. Roberts, Clarence Thomas, Samuel Alito, Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh), varias organizaciones que tuvieron un rol preponderante en el Tea Party, los intentos de descarrilar la reforma de la salud de Obama y otras causas cercanas a la derecha empresarial norteamericana (como Americans for Prosperity, Freedom Works y Heritage Foundation), así como el Ayn Rand Institute, que no requiere más explicación que su nombre.
Lee Fang, para el portal The Intercept, investigó en profundidad el rol de la Red Atlas en América Latina, especialmente en la elección de Mauricio Macri y en el impeachment contra Dilma Rousseff, esta investigación fue traducida al español por la revista Lento. Se trata de una red muy activa política, académica y mediáticamente, que busca formar cuadros de derecha, influir en los procesos políticos, producir conocimiento favorable a sus ideas e impulsar políticas “pro-mercado”.
El historiador intelectual de la University of Notre Dame Philip Mirowsky ha estudiado en profundidad a lo que llama el “Colectivo de Pensamiento Neoliberal”, una red de intelectuales, políticos y empresarios asociados en una densa maraña de organizaciones de distinto tipo, que tiene como núcleo central a la Mont Pelerin Society, fundada por Frederich Hayek en 1947. La Red Atlas es uno de sus nodos clave. Mirowsky describe el funcionamiento de esta red como una “muñeca rusa”, con capas interiores y exteriores, y una gran flexibilidad táctica para la acción en favor de las ideas neoliberales y los intereses empresariales. Los libros de Mirowsky en los que trata
este tema en profundidad son Never Let a Serious Crisis go to Waste
(Verso, 2013) y The Road From Mont Pelerin (Harvard, 2009). Se pueden encontrar numerosos artículos sobre el tema en su página.
¿Por qué importa todo esto?
Las organizaciones del Atlas Network tienen una orientación ideológica clara y han tenido incidencia importante en los países vecinos en favor de ideas neoliberales, contra los proyectos progresistas y en favor de la política exterior estadounidense. Es importante tener esto en cuenta para lidiar con sus afiliados. Es especialmente importante entender que en esta estrategia tiene un lugar central el control de instituciones educativas y de investigación, incluyendo las universidades, lo que fue central para el éxito del proyecto neoliberal en todo el mundo.
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